Cuando de interiorismo se trata, consideramos que lo primordial es que la persona, o familia, que resida en dicho hogar, lo sienta como propio, como una prolongación de su esencia. En este artículo os voy a hablar de la importancia de los cuadros y espejos para ello.

No obstante, no podemos decir que no existan normas escritas que nos ayuden a encontrar un equilibrio entre el gusto personal y lo socialmente admitido, pudiendo así conseguir una “casa de revista” pero adaptada a nosotros.

Una de las dudas más comunes es cómo decorar esas grandes paredes, de tonalidad pastel, sin ningún elemento decorativo.

Como bien sabéis, somos muy fans de los espejos, por las grandes ventajas que éstos aportan (como la amplitud y la luminosidad). Pero como es lógico, no podemos forrar las paredes de las viviendas con espejos como si del Salón de Espejos de Versalles se tratase.

Voy a daros algunas recomendaciones para que tu elección te haga sentirte orgulloso a lo largo del tiempo, y no solo en la tienda mientras visualizas lo esplendido que va a quedar el cuadro colocado encima del sofá.

Es muy común ver un cuadro o espejo, y que nos encante, pero…¿es adecuado a mi vivienda?. Detalles como el tamaño o color, deben ser proporcionales al resto de la vivienda y su estilo.

Bueno, que me lío, os comento los dos principales tips a la hora de elegir los cuadros y espejos de vuestra vivienda

1º.- Toma medidas
Las proporciones siempre son un detalle que debemos de cuidar. Comprar un único cuadro desproporcionado en tamaño, tanto por exceso o por defecto, tendrá un efecto muy negativo en el aspecto estético de la vivienda.

Un cuadro demasiado grande, se convertirá en el protagonista de la estancia, quizás sin quererlo, y uno demasiado pequeño, tampoco tendrá mucho que decir.

Actualmente hay una tendencia de colocar muchos cuadros de menor tamaño, creando una composición, guardando una coherencia, ocupando el espacio que debería ocupar uno grande acorde a la sala. Esta opción es una de las que más nos gusta y solemos recomendar.

2º.- Coherencia

De estilo
El estilo de los cuadros debe mantener la misma sintonía que la decoración de la estancia donde vayas a colocarlos.
Para ello, te recomendamos que encuentres el estilo que pretendes que domine en tu vivienda, y lo apliques a todo el mobiliario y detalles decorativos de la misma, por supuesto, también en las paredes.

La coherencia, cuando hablamos de cuadros, debes estar, no solo en la lámina, también en el marco, al igual que en los espejos (en los que solo debes centrarte en los marcos). Ambos elementos ayudarán a reafirmar el estilo de la estancia.

De color
En el mismo sentido que en cuanto a estilo se refiere, recomendamos siempre uniformidad, pero con una pequeña-gran diferencia.

La diferencia se encuentra que el estilo debe ser lineal, coherente, sin embargo, en cuanto a color se refiere, los cuadros, al igual que otros complementos, como pueden ser los cojines, pueden ser la nota de color que marquen la diferencia, que aporten el toque de color diferenciador sin dejar de seguir un estilo conservador.

Hasta aquí dos grandes consejos que no debéis olvidar nunca para que aun imperando vuestro gusto sobre las tendencias, la sintonía decorativa de vuestro hogar sea armónica. Esperamos que a la hora de comprar cuadros y espejos los tengáis en cuenta ¡Hasta la próxima semana!