Tras ejecutar una reforma integral en tu vivienda, y someterla a un proceso de interiorismo, obteniendo así la vivienda que siempre soñaste, no puedes permitir que por pequeños detalles el resultado no brille tanto como pudiera. Para ello, nuestros interioristas han redactado unas sencillas directrices para ayudarte a ordenar la casa, sin muchas complicaciones, y hacer que siempre esté impoluta.

Ordenar la casa se puede convertir en una de las tareas más tediosas y frustrantes dentro de las tareas del hogar. Muchas veces tendremos que hacerlo, con su correspondiente pérdida de tiempo y enfado, hasta dar con la planificación de organización perfecta para tu hogar y familia.

Porque en Annantis Project hemos conocido, y seguimos haciéndolo, muchos hogares y familias, os vamos a dar unos consejos para que la armonía reine en los vuestros.

1º.- Compra únicamente lo que necesites

No, esta lección no está encaminada hacia si estamos, o no, a favor del consumismo, solo está dirigido a facilitar el orden de tu casa, estrechamente relacionado con tener únicamente los elementos decorativos que necesitas.

A menudo compramos detalles que no sabemos dónde colocar, pero que te gustan en ese momento. Te recomendamos que nunca hagas ésto, o si lo haces, que sepas qué pieza estás dispuesto a sacrificar por colocar tu nueva adquisición
Si ya tienes tu vivienda decorada, con todos los elementos que ésta puede contener, teniendo cada uno de ellos una situación concreta, lo único que conseguirás añadiendo un elemento más, es sobrecargar, creando incluso la sensación de que hay objetos de más, y por tanto, sensación de desorden.

Por esta razón, si tienes un flechazo con cualquier mueble o elemento decorativo, te aconsejamos que le busques mentalmente situación para disponerlo, y si no tienes sitio, pero sigues empeñado con adquirirlo, piensa por cuál sustituirlo.

2º.- Prioriza, no intentes abarcar demasiado

Después de una larga jornada de trabajo, lo que menos apetece es atender más obligaciones, y menos si vemos que son “imposibles”, ya que nos desmotivan antes de comenzar. Por ello, lo mejor es crear un calendario, en el que cada día se distribuyan las diferentes tareas por áreas de la casa.

De esta manera, teniendo una rutina de orden, al comenzar las mismas y ver que queda poco por terminar todas tus obligaciones diarias, viendo más cercano el tiempo para relajarse, tirarte al sofá y ver una película, te hará motivarte para que llegue lo más pronto posible ese anhelado descanso.

3º.- Comienza únicamente aquello que puedas terminar

Como en la mayoría aspectos en la vida, no comiences aquello que no vas a terminar. Además de frustrarte, ya que has invertido un tiempo y no has obtenido el resultado que esperabas, dejarás una tarea a medias.

Quizás éste sea uno de los errores más peligros que puedes cometer si tu objetivo es tener una casa organizada, ya que la tarea que dejas a medias ¿cuándo la terminas?, ¿dejas lo que queda de la misma para el siguiente día y aplazas la que tocaba por calendario? Si te decantas por terminarla al siguiente día, ya aplazas la que estaba agendada, y si intentas hacer ambas, quizás te pase lo mismo, dejando la siguiente a medias.

 

4º.- Los hogares, como las personas, son imperfectos

Una casa no respira ni se mueve, pero cuando hablamos de hogares, podemos decir que tienen vida. Aunque no sea propia, sino de la familia que habita en ella, por ello, nunca pretendas conseguir que siempre esté perfecta e impoluta.

Otro detalle, aunque choque con respecto al primer punto, no te obsesiones con tener una casa de revista. A pesar de aconsejarte que cada elemento tenga su lugar, y que no sobrecargues, tampoco puedes olvidarte de quién eres.

Todos tenemos detallitos que nos gustan, por lo que nos transmiten o los recuerdos que nos traen, pero somos conscientes de que no favorecen a la imagen de nuestra casa de los sueños.

La figurita que han hecho los niños en el cole, la cajita de aquel viaje a Marrakech o el juego de café de vuestra lista bodas (que en aquel momento os entusiasmaba, pero ya no os encanta). No todos, ni repartidos por todos los lugares, pero intenta buscarles su sitio, que cuando los veas te aporten esa felicidad al transportarte al momento en el que llegaron a tu vida.

Creemos que son bastantes sencillos, y además de ayudarte a ordenar la casa, también lo harán a ser más feliz, aportándote un granito más para tener una vida relajada y serena.