Hace unas semanas acudía a nuestras oficinas una clienta con una idea muy clara, quería convertir su vivienda en un “hogar de portada”. El proyecto de interiorismo debía obtener como resultado una clara esencia parisina, realmente elegante y sofisticada, con algunos guiños de decoración industrial.

Espacios abiertos, con el blanco como el color predominante y el negro aportando un carácter profusamente marcado.
La optimización de los metros disponibles invitaba a diseñar una cocina open concept con salón-comedor. Dentro del mismo quería tener un pequeño despacho, aislado, pero en el que poder estar trabajando interactuando con la familia al mismo tiempo.

El resultado tenía que ser sumamente elegante, pero sin dejar de ser acogedor, por este motivo la fusión de espacios era perfecta.

¿Cuáles son los detalles que más marcan la diferencia en este proyecto de interiorismo?
Escayolas. Aprovechando la gran altura de los techos, y la petición de nuestra clienta por obtener espacios elegantes, la colocación de algunas escayolas de manera estratégica es sin duda una apuesta segura que no podía faltar en este proyecto de interiorismo.

– Un gran pilar de hierro convertido en columna con capitel de estilo compuesto (fusión entre jónico y corintio). Convertir un detalle que a priori podría ser un obstáculo en la redistribución de los espacios (ya que como podéis ver hemos decidido aprovechar cada metro disponible, eliminando el hall y creando una cocina abierta, con la eliminación de tabiques que esto conlleva, en lo cual dicho pilar era un auténtico estorbo) en uno de los detalles protagonistas de este proyecto de interiorismo.

Radiadores, grandes y en color negros. Al igual que el pilar, muy lejos de tener la intención de camuflarlos hemos hecho todo lo posible para dotarles de protagonismo, estando muy por encima del tamaño estándar de los mismos y mandándolos fabricar en color negro.

Cerramiento con perfilería negra. Siguiendo la misma sintonía del pilar y los radiadores, también en hierro negro, el pequeño despacho colocado en un lateral del salón-comedor combina cristal con hierro negro.

Carpintería también en negro. Tanto el interior de la puerta acorazada de la vivienda, como las puertas de paso, y las del mobiliario de cocina han sido colocadas en color negro, acabando con estas los grandes detalles en este color que aportan a todas las estancias el toque de color sobre el predominante blanco.

Otros detalles de este proyecto de interiorismo
– Uso de espejos. Como siempre os recomendamos, y somos los primeros en aplicarlo, colocar espejos en puntos estratégicos tiene la doble función de ampliar visualmente espacios y multiplicar la luz, sobre todo si es natural.

– Diferentes tipos de iluminación artificial. Desde una gran lampara colgada desde el centro de la escayola principal del área del salón hasta focos incrustados en el área de cocina (donde la luz natural queda más alejada, con el objetivo de conseguir que cada rincón este correctamente iluminado y sea acogedor).

Blanca, tonalidad predominante. Por su elegancia, atemporalidad, sus aspectos positivos en cuanto a iluminación y amplitud, y como no podría ser de otro modo en este caso, por ser la mejor “amante” del otro color, el negro.

Con todos estos detalles, y nuestras infografías de este fabuloso proyecto de interiorismo os deseamos que tengáis un fin de semana fabuloso.