Cuando de paredes se habla, más es menos. Venimos de varias décadas en las que el gotelé se convirtió en la opción preferida para decorar paredes. En cambio, en la actualidad, alisar paredes es casi la única opción que se considera afín a una estética cuidada, combinada con alguna otra como el papel en algunas paredes o el ladrillo visto.

¿Por qué alisar paredes?
Este proceso es, en la mayoría de las viviendas que reformamos, imprescindible, ya que hasta hace pocos años, no existía vivienda que no tuviera gotelé en sus paredes, pudiendo tener hasta en el techo si nos remontamos a unos años antes.
Esta operación es esencial tanto para tener unas paredes actualizadas, pintadas, o como paso previo a empapelar la superficie. Un trabajo poco valorado a prioiri pero que debe realizarse con especial esmero, un acabado perfecto te dará una agradable sensación en tu vivienda.

¿Qué pasos conlleva alisar paredes?

Si en tu mente está llevar a cabo una reforma integral, ésta será una de las partidas imprescindibles, ya que el resultado de la misma se tiene un aspecto más limpio y moderno.

El proceso de alisado de paredes requiere minuciosidad y habilidad, debe de obtenerse del mismo una superficie completamente lisa y uniforme, por lo que en muchos casos conlleva tapar agujeros, parcheando dichas zonas previamente.

Para que veáis lo laborioso que es este trabajo bien realizado, os explicamos a grandes rasgos los principales pasos para alisar paredes.

1º.- Analizamos las superficies con detalle para encontrar posibles grietas, agujeros o desconchones en la pared. Tenemos especial cuidado con las esquinas y la zona alrededor de los cercos de las puertas, ya que son las más sensibles al paso del tiempo.

2º.- Protegemos todos los elementos hábiles de mancharse. Normalmente, al tratarse de reformas integrales, aún no están colocadas puertas ni enchufes, por lo que normalmente únicamente debemos proteger el suelo y ventanas.

 

3º.- Elegir la mejor lijadora eléctrica para proceder al lijado de pared. Depende del punto de partida (pared cartón yeso, tabique enlucido o el típico gotelé) elegiremos la óptima para obtener el mejor resultado.

En el caso del gotelé, solemos utilizar una primera lija para eliminar la capa del gotelé y posteriormente otra para rematar y obtener una pared superficie más o menos lisa.

Los movimientos con los que se pasa la lija son circulares, tratando en todo momento de no arañar las paredes. Cuanto más cuidadoso se haga este paso, más sencillo será el paso número tres.

4º.- Eliminar con un cepillo cualquier tipo de suciedad, y polvo, de la superficie lijada.

5º.- Para pasar de tener una pared lijada a una lisa se necesita un proceso de sellado. En este caso se procede a emplastecer las paredes.

Durante este punto también se lleva a cabo el relleno, cubrimiento y alisado de grietas y agujeros que puedan tener las paredes.

6º.- Con las paredes totalmente alisadas, se revisa que esté perfecta. Cualquier desperfecto se vuelve a lijar y emplastecer la zona para que quede perfecto

7º.- Se procede a pintar del color elegido por el cliente. En Annantis Project damos siempre dos capas de pintura, obteniendo ya unas paredes lisas y del color seleccionado.

Y con las paredes alisadas…¿qué técnica de interiorismo implementamos sobre ellas?
Como sabéis, y a modo de consejo general, y en base a las dos grandes ventajas con respecto a la amplitud y la luminosidad, en Annantis Project recomendamos utilizar diferentes tonalidades de la gama cromática en tonos tierra y/o pastel.

Pero cada vivienda, como siempre os decimos, es un mundo. Combinar diferentes colores de la misma gama cromática, incluso romper la homogeneidad con una pared totalmente diferente pueden dar un resultado fabuloso.

Para viviendas de pequeño tamaño, o eclécticas, paredes de vidrio. Ya sea una pared en su totalidad, o parte de ella, para diferenciar estancias sin renunciar a la sensación de ser un espacio diáfano. En este caso, siempre puedes contar con puertas correderas para pasar de un espacio separado a un espacio diáfano a tu libre elección. Curiosamente, el uso del cristal en la arquitectura se remonta al Siglo XIX, en el que Bruno Taut afirmó que era necesario un cambio en la Arquitectura y que el uso del cristal, eliminando la sensación de cerrado de las estancias, era un paso imprescindible.

El papel pintado para paredes, quizás una opción muy atrevida para la totalidad de una habitación, sí puede ser buena opción para una única pared o simplemente la parte inferior de una pared, quedando la parte superior descubierta y pintada. Este formato se creo en Oriente y no llegó a Europa hasta el Siglo XVII gracias a la globalización comercial de la época. Se popularizó con la Revolución Industrial y la reducción de costes en la fabricación, convirtiéndose en una técnica de cubrimiento de paredes realmente famosa en los años 30-40, y posteriormente en los 70.

Una opción elegante y moderna, a iguales partes que lujosa y glamurosa, es cubrir las paredes de una estancia o zona de paso (como baño o hall) en Mármol u otro tipo de piedra natural. Una tendencia muy actual, en la que el mármol que únicamente se usaba para encimeras de baño o cocina pasa a convertirse en un elemento utilizado en muebles (como islas de cocina en su totalidad, mesas, chimeneas) o detalles decorativos (jarrones, frascas, cajas…).

En el lado opuesto del Mármol, el ladrillo visto, una moda de los años 50-60 procedente de Nueva York que ha vuelto con fuerza, aportando un rollo industrial. Comenzó porque era la manera más económica de reformar un espacio que no fue creado para habitar y que finalmente acabó convirtiéndose en vivienda. A este estilo le favorecen también las tuberías y vigas orgullosamente exhibidas

Una vez elegido el diseño en paredes ¿qué colocar sobre ellas?
Muchas son las opciones disponibles para ello. Desde cuadros (uno de gran tamaño, obteniendo todo el protagonismo, hasta varios cuadros a corta distancia), fotografías (por su versatilidad y poder visual), espejos (los mejores aliados para la sensación de luminosidad y amplitud) y otros elementos decorativos (desde la tendencia actual de colocar platos, molduras, azulejos o listones de madera).

En definitiva, alisar paredes es el primer paso para poder utilizar las múltiples y diferentes técnicas de interiorismo que utilizaremos como guinda final para darle tu personalidad a la vivienda.