Es indudable que a todos nos gusta vivir en una casa bonita, agradable, en la que nos apetezca estar. Pero para sentirse cómodo, no basta con un espacio atractivo a la vista, hay que cuidar más sentidos.

Tener la temperatura adecuada en cada estación del año será uno de los resultados que más agradecerás de llevar a cabo una reforma integral.

En uno de los blogs antiguos, os hablamos de lo importante que es ejecutar una reforma integral frente a un simple lavado de cara.

Principalmente, la posibilidad de redistribuir los metros disponibles para optimizarlos, y mejoras técnicas no visuales (instalación eléctrica y de agua) harán que tengas una calidad de vida mayor.

Ahora que se acerca el invierno, os vamos a comentar algunas partidas que podéis añadir a vuestros planes de reforma integral para que este invierno, y los próximos, sean lo más cálido posible.

Aislamiento térmico en paredes
La fachada de tu vivienda se ve sometida constantemente a las diferentes inclemencias meteorológicas y nosotros tenemos la solución para que ésto no afecte a la temperatura que quieras mantener en tu vivienda.

De “nada” sirve tener el aire acondicionado puesto todo el día durante el verano si el sol da directamente en la fachada, ya que ese calor acabará penetrando en tu vivienda mediante la misma. Los mismo ocurre en invierno, no tendrá mucho sentido que pongas la calefacción al máximo para que tu casa sea lo más placida posible si las bajas temperaturas traspasan la fachada de tu vivienda como si de un fantasma se tratase.

A pesar de no ser un artículo dedicado en exclusiva a este tipo de aislamiento térmico, sí os vamos a dar algunos detalles.
Hay dos formas de llevar a cabo un aislamiento térmico en paredes: insuflado, o inyectado, y tabiquería interior.
Más adelante os haremos un post únicamente dedicado a éste, con sus ventajas e inconvenientes, pero algunas de las pinceladas principales de estos tipos son las siguientes.

Insuflado-inyectado. Este método de asilamiento es rápido y sencillo, realmente eficaz, pero también más costoso que el segundo. Consiste en inyectar el material aislante en la cámara de aire de la fachada, en caso de ser de doble hoja, muy común en nuestras viviendas.

 Tabiquería interior. En los casos en los que no existe doble cámara hay otro método para el aislamiento térmico de paredes que colocar un trasdosado interior en el cual se coloca el material aislante.

Elige ventanas de calidad, elige cuándo quieres ventilar
La correcta elección de ventanas aumentará indudablemente el nivel bienestar de tu hogar. Además de ser la fuente de iluminación natural, también te ayudará a aislarte de ruidos, pero también de la temperatura exterior, ya sea frio o calor, por lo que te recomendamos invertir en este elemento esencial que agradecerás cuando estés en tu sofá plácidamente con la temperatura que tú elijas, sin importar la exterior.

Cambia la temperatura desde los pies, implementa suelo térmico
Una vez hemos aislado nuestra vivienda por todos los medios posibles, tanto paredes como ventanas, os recomendamos este tipo de climatización invisible que se ha convertido en la preferida de nuestros interioristas, pero también de nuestros clientes (ya que cada vez nos la demandan más a pesar de tener un coste más elevado, por sus innumerables ventajas).

El funcionamiento de este sistema se basa en una red de tubería instalada debajo del pavimento, junto con una capa de mortero, mediante la cual circula el agua caliente, o fría, dependiendo de la época del año. Si quieres saber más detalles sobre el sueldo radiante, te recomendamos que eches un vistazo a esa entrada de nuestro blog.

Hasta aquí estos detalles técnicos de tu reforma integral que agradecerás cada día, de verano e invierno, ya que con ellos conseguirás tener la temperatura perfecta para ti en tu hogar, un autentico lujo.