El sector de las reformas de viviendas, como todos aquellos en los que tiene relevancia el diseño, se ve altamente influenciado por las tendencias. En las estancias de más uso, como la cocina y en el cuarto de baño, son aquellas en las que más influye, haciendo una especial mención en los segundos a una tendencia que ha cogido fuerza en los últimos años, el diseño y la ejecución de una ducha de obra.

Tanto en la cocina como en el cuarto de baño, estancias en las que debe reinar la practicidad y la comodidad, con un elevado poder de la cuidada estética, las tendencias se crean, y adaptan, conforme al estilo de vida de la sociedad en general, y de la familia residente en la vivienda en particular.

Ventajas de elegir una ducha de obra

Comodidad. Los años pasan para todos, y poder entrar a la ducha sin necesidad de superar un escalón o bordillo, además de hacer más complicado la posibilidad de resbalar y caer, es un verdadero lujo.

Fácil limpieza. La ausencia de recovecos y rincones evita la acumulación de suciedad, siendo más fácil mantenerla impoluta.

Atractivo diseño. Al crearse un espacio continuo, aumentar no solo la amplitud, también el atractivo de la estancia.

Recomendaciones si vas a decantarte por una ducha de obra

– Confía en un equipo de verdaderos profesionales. Este tipo de duchas es tan bonita como peligrosa si no se instala correctamente. Por ello, solo es apta para ser instalada con el correcto sistema aislamiento e impermeabilización del área de ducha, ya que si no en un futuro no muy lejano tendrás problemas de humedad, incluso filtraciones.

Mampara de ducha. Es un elemento no imprescindible pero sí recomendable para evitar salpicaduras. La gran ventaja de optar por este elemento es evitar salpicaduras en el resto del baño.

Antideslizante. El revestimiento seleccionado debe poseer esta característica con el fin de evitar posibles resbalones, incluso caídas.

Tipos de ducha de obra

Suelo continuo. Se alza con la medalla ganadora por nuestro equipo por su elevado grado elegancia y sofisticación. El resultado es un espacio casi diáfano, haciendo casi indistinguible la zona de ducha y el resto del baño, a no ser que te decantes por colocar mampara, y por pequeños detalles como el desagüe.

Kits de una pieza. Está compuesta por una pieza especial de material antideslizante, que compone el área de ducha, que incluye el desagüe.

Plato de ducha de obra. Se crea un plato de ducha totalmente delimitado, con un resalto o cuenca, y queda como parte del suelo, del mismo material o variación del mismo si se pretende diferenciar ambas zonas.

En base a todas estas ventajas, y con este amplio abanico de posibilidades, si estás pensando en hacer una reforma integral ¿te planteas colocar un plato de ducha de obra?