Si sois fieles seguidores de nuestro blog, no os extrañará que hagamos una entrada dedicada al mantenimiento del mobiliario blanco, ya que reconocemos abiertamente nuestra predilección por los colores neutros.

En puertas, rodapiés, sanitarios, mobiliario…el blanco es uno nuestros elegidos por su luminosidad, atemporalidad y elegancia.

Cuando trasladamos este color a la cocina, o el baño, y sobre todo a mobiliario, nuestros clientes se inquietan. No debéis olvidar nunca que nuestros profesionales, además de buscar una estética digna de revista, también saben lo importante que es crear espacios útiles, cómodos, que sepan sobrellevar el día a día con la mayor dignidad posible.

En una reforma integral, intentamos obtener el mayor partido a cada metro, y los recursos que éstos tienen, y cómo no podría ser de otro modo, en la cocina y el cuarto de baño, y aseos, también pretendemos conseguirlo.

Sea del tipo que sea la cocina, independiente o abierta, conseguir crear un espacio luminoso y maximizar la sensación de amplitud son objetivos que se ven beneficiados con el uso del color blanco, además de la facilidad de éste de ser combinado con otros detalles de color que aporten personalidad, pero siendo éstos fácilmente modifiables, es decir, el peso importante recae en todo momento sobre los elementos en color neutro, en este caso, el blanco.

Mobiliario en blanco, con encimera, tiradores y grifería en negro, es una gran opción, al igual que dar un toque de color con detalles en madera, una de las combinaciones más modernas que no tiene fecha de caducidad por su calidez y sofisticación, con un recuerdo al interiorismo industrial.

¿Cómo mantener blanco el mobiliario blanco?
Con el paso del tiempo, sobre todo en la cocina, si no haces un mantenimiento cotidiano provocas que los muebles comiencen a amarillear. El motivo es que comienzan a acumularse partículas microscópicas de comida, o grasa, y tras un tiempo, será difícil de eliminar hasta el más pequeño rastro.

Otro posible culpable, la luz natural. Sí, nuestra gran amiga, que siempre buscamos potenciar, también puede ser tu gran enemiga, ya que al reflejarse directamente sobre la madera puede provocar que ésta se destiña. Por ello, si no lo sabías, te recomendamos que no tengas por costumbre dejar que tus muebles de madera reciban luz natural directa a todas horas del año, ya que acabará perdiendo su belleza, sea la estancia que sea.

En Annantis Project creemos en el trabajo y esfuerzo diario, y es el mismo que recomendamos para la limpieza. Después de cocinar, o tras ducharte, bastará con pasar una bayeta con agua tibia y jabón neutro como método cotidiano de mantenimiento mobiliario blanco, haciendo que siempre luzca como el primer día. Un detalle importante, es pasarla de arriba abajo, evitando así que quede de manera residual marcas de agua, y consiguiendo que las superficies queden realmente limpias.

 

En ningún caso es recomendable dejar que la suciedad se acumule, ya que seguramente intentes recurrir a limpiadores abrasivos, incluso un estropajo para limpiar, y en ningún momento se te puede pasar por la cabeza el uso de éstos, ya que pueden rayar los muebles, incluso acabar con su acabado.

Si alguna vez lo crees necesario, una limpieza extra, haz una mezcla de limpiador con agua tibia, moja la bayeta, pásala por los muebles, y a continuación seca con un paño suave y seco, obteniendo así una superficie verdaderamente limpia.

Cuando elijas materiales de fabricación con acabado en blanco, y realmente en cualquier color, evita materiales porosos, ya que en ellos la mancha debe limpiarse de inmediato o quedará su huella para siempre.

Hay otra mezcla también realmente efectiva para la cocina, que consiste en mezclar vinagre, agua caliente y bicarbonato. Mojando la bayeta con esta mezcla y pasándola por el frente de los muebles conseguirás que mantengan su blancura.
Ocasionalmente, una vez al mes, tanto en cocinas como cuartos de baño, limpiar los muebles blancos con abundante agua caliente y detergente desengrasante para platos, será otro de los mejores métodos para mantener el blanco nuclear a lo largo del paso del tiempo.

Otros consejos de limpieza
Para fregaderos, y azulejos, blancos bastará con una sencilla mezcla de agua tibia con limón y bicarbonato. Cuando la ocasión lo merezca, es decir, que esté más sucio de lo que te gustaría, no descartes, ni temas, usar lejía, obtendrás con ella un resultado brillante.

Si, a consecuencia de tener los azulejos impolutos, verás las juntas más negras. Una opción es mezclar en agua tibia bicarbonato y vinagre, obteniendo una pasta. Una vez la tengas, pulveriza y agua hasta obtener una pasta. Coloca ésta en las juntas y posteriormente pulveriza con vinagre. Deja actuar, y frota con un cepillo, aclarando finalmente con abundante agua.

Espero que estos trucos os sean útiles, esperamos vuestros comentarios sobre nuestros trucos de mantenimiento mobiliario blanco, de cocina y baño, de todo vuestro hogar.