La pasada semana os hablábamos de la recuperación de un parquet cuando nos encargáis vuestra reforma integral. Hoy queremos hablaros de una fabulosa alternativa a la hora de elegir el nuevo suelo de vuestro nuevo hogar, los suelos porcelánicos.

La decisión sobre qué suelo colocar en la vivienda es una de las más importantes que tomarás, por lo que te recomendamos que te tomes tu tiempo, analices, además de que te guste el suelo en exposición, los pros y contras que tendrá éste, no solo ahora, sino el día de mañana con el paso del tiempo.

Normalmente, y según nuestra experiencia, lo primero en lo que os fijáis, cuando os llevamos a la exposición de materiales para que elijáis  los que queréis que utilicemos en vuestras viviendas, son todas las características estéticas del suelo, tal y como el material o el color. El segundo determinante para la elección, suele ser el precio. Por  este motivo es tan importante elegir una empresa compuesta por profesionales como lo es Annantis Project. El arquitecto encargado de vuestro proyecto os acompañará en todo momento, incluido la visita de proveedores para que tomes las mejores elecciones.

Detrás de cada tipo de suelo, hay características intrínsecas no perceptibles pero muy importantes para que éste luzca impoluto durante años. Resistencia, versatilidad o cuidados para su correcto mantenimiento son algunas de éstas que te aconsejaremos tener en cuenta.

Un acierto seguro será elegir un suelo porcelánico, debido a la gran variedad de modelos que existen, tanto en apariencia como en particularidades. Si te decantas finalmente por esta elección, ahora “solo” queda elegir cuál es el modelo más adecuado para tu hogar.

Para decantarte…¿Qué es un suelo porcelánico?
Frecuentemente cuando decimos a un cliente suelo porcelánico, le aterra la idea, ya que suele asociarlo con las baldosas “de toda la vida”. Sin embargo, cuando les mostramos el amplio abanico de tipologías de suelos porcelánicos que podrás encontrar en el mercado, empiezan a ver esta opción con otros ojos.

La esencia de este tipo de suelo es que son cerámicos, con algunas diferencias con respecto a éstos. La principal, y más notable diferencia, es su tipo cocción. Los suelos cerámicos se fabrican con una cocción y no son demasiado resistentes, sobre todo se pican fácilmente, con un pequeño golpe. Por el contrario, los suelos porcelánicos solo se cuecen una única vez y son bastante más resistentes.

Debido a la amplia gama de acabados, unidos a su resistencia, los colocamos en baños y cocinas, pero cada vez son más los que se decantan por utilizarlos también en el resto de la vivienda. Incluso, eligiendo los tipos de suelo porcelánico adecuados, los instalamos en reformas exteriores de vivienda.

En la actualidad, encontrarás opciones suelo porcelánico que imitan, fielmente, tanto en aspecto como en acabado, a materiales como la madera o el mármol. Además, una de las grandes ventajas, es su fácil mantenimiento, bastará con tenerlo limpio para que esté impecable siempre.

 Suelos porcelánicos: técnicos y esmaltados

Todos los suelos porcelánicos son técnicos. El motivo es el modo de fabricación y su acabado, homogéneo e iguales por todos los lados, siempre y cuando éste sea el objetivo.

Partiendo de que todos los suelos porcelánicos son técnicos, pueden clasificarse en más tipos, en función de otras cualidades como textura, acabados, juntas etc. Uno de los suelos más curiosos, desde mi punto de vista, es el que no necesita tener juntas, por lo que al instalarlo, dará la sensación de uniformidad y continuidad, no de diferentes piezas.

No podemos dejar de hacer mención a los suelos esmaltados, que están compuestos por una capa de esmalte en su parte superior, o varias, siendo así su cara visible, creando así suelos con apariencia de madera o mármol.

Aptos para salones, pero también para zonas con humedad y exteriores

Mientras que en los suelos porcelánicos de interior prima la belleza frente a la resistencia, sin olvidar la importancia de la misma, en el caso de los de exterior es a la inversa. Éstos se fabrican para permanecer inalterables ante factores externos como pueda ser la lluvia, el frío y el calor. Por esta razón, además de existir menos variedad para elegir entre ellos, suelen tener un acabado más toscos.

En el lado opuesto, como os adelantábamos antes, la gran variedad de suelos de interiores que podemos encontrar, desde pequeño tamaño a grandes baldosas que imitan al cemento, con acabado en tonalidad gris. Tan amplia es la gama, que además de diferentes acabados podrás encontrar hasta diferentes texturas, sin olvidar diferentes colores y brillos, además de imitación a materiales naturales.

Uno de nuestros preferidos, para interior, es el suelo porcelánico imitación madera, que aún no siendo tan hermoso, es elegante y sofisticado, aportando calidez al hogar, sin precisar de un cuidado específico, además de la gran ventaja de poderlo utilizar en superficies interiores como el baño a la cocina, sin temor a que éste se dañe.

También somos grandes apasionados de los suelos estilo vintage, es decir, de los hidráulicos. Baldosas de tamaño medio-pequeño que con sus esmaltes imitan a los antiguos suelos repletos de color y estilo. Estos suelos, en su versión original, se colocaban en casas de poder adquisitivo medio, que querían colocar algo hermoso, y no hay nada más las fabulosas formas geométricas que componen las alfombras de grandes fabricantes, imitándolas, por lo que normalmente se coloca un zona en el centro de la estancia, dejando un marco con otro tipo de baldosa, de color suave, creando el efecto que es una alfombra colocada sobre ese mismo tipo de suelo con tonalidad suave.

Hasta aquí algunos de los detalles más importantes que debes saber si estás pensando en poner suelos porcelánicos y trucos que nuestros interioristas utilizan en todos los proyectos que lideran para nuestros clientes ¡hasta pronto!